Lakers triunfan en su “mejor noche defensiva”

LOS ÁNGELES – Una victoria lograda en equipo se disfruta el doble.

Los Lakers sumaron su primer halago en la casa de la temporada, y lo hicieron gracias a una actuación en defensa que dejó satisfecho al entrenador y que ilusionó a una afición sedienta de progreso.

Ante un rival que venía invicto y que llegaba con una de las ofensivas más potentes de la NBA, los pupilos de Luke Walton lucieron disciplinados y jugaron con el esfuerzo y coordinación que se espera de ellos.

“Tras el último juego tuvimos una larga sesión de video y hablamos de muchas cosas”, contó el entrenador. “Yo esperaba una mejor actuación defensiva esta noche, así que quedé realmente feliz de ver cómo salimos. Hubo un par de momentos en el que parecía que íbamos a ir para un lado o para el otro: nos íbamos a poner egoístas y tomar tiros rápidos y ellos se iban a escapar, o íbamos a seguir con la energía que encontramos al empezar el partido. Creo que muestra que están creciendo. Como digo, ellos siguen trabajando duro, están mejorando, están aprendiendo de estas experiencias. La defensa es de lo que queremos depender…y esta noche fue un gran ejemplo para ellos, y una gran manera para que sientan y vean que incluso cuando fallamos un montón de tiros…tendremos la chance de ganar si jugamos defensa”.

Eso los llevó a remontar un déficit de 10 puntos en los minutos finales del tiempo reglamentario, y luego a frenar a John Wall y compañía lo suficiente como para ganarlo en el suplementario.

“Jugamos juntos al final”, aseguró Lonzo Ball. “La defensa gana los partidos, y siento que esta noche fue nuestra mejor noche defensiva en todo el año”.

Juntos es la palabra clave. Los Lakers tuvieron a cinco jugadores distintos anotando en dobles dígitos, y a varias combinaciones que fueron apagando los intentos del rival. Así como Larry Nance, Jr. y Josh Hart brillaron en la primera mitad, otros como Julius Randle aparecieron sobre el final para sellar el triunfo.

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Luke Walton habló de la importancia del ala-pivot texano, quien perdió la titularidad esta campaña y que ha tenido un comienzo de temporada irregular. Randle había disputado apenas 6:29 minutos al final del tercer cuarto, pero una vez que el entrenador lo envió a la cancha promediando el cuarto periodo, este no volvería a salir.

“No ganamos ese partido sin él”, confesó. “Esa vertical que tomó, dos de ellas al final del juego, con jugadores volando hacia él, y el gran triple que encestó…estoy realmente feliz de que pese a que no estaba jugando, él igual se mantuvo listo y entró y ayudó”.

Ball también alabó el impacto de Randle, quien terminó con 11 puntos, nueve rebotes y tres tapones.

“Lo hablamos antes del juego, estar listo para no tener que alistarse, y vimos lo que hizo”, observó. “Estaba listo desde el comienzo y definitivamente nos ayudó a conseguir la victoria esta noche”.

El base tuvo una noche peculiar en la que no logró hacer daño con el tiro (2/11 de cancha, 0/5 en triples), pero en la que fue vital con ocho rebotes y 10 asistencias, algunas clave en el cierre del partido.

“Me gustan los tiros que estoy teniendo”, avisó sin titubear el base. “Todos están yendo por debajo de las cortinas, dando lugar. Fallé un par de bandejas que debería haber metido. Me gustaron los tiros que tuve y ya caerán”.

Esa fue una tendencia a lo largo de la noche para Lakers, que dispararon 7/30 en triples. La gran mayoría de ellos fueron en el flujo de la ofensiva y con espacio y tiempo, por lo que las palabras de Ball coinciden con el análisis del partido.

“Eventualmente al final hizo algunas jugadas realmente buenas”, concluyó Walton. “Incluso cuando falla sus tiros, él impacta el juego de una manera tan positiva que nos hace muy felices de tenerlo en nuestro equipo”.

Los Lakers estuvieron realmente felices de tener también a Brandon Ingram en gran nivel. El alero consiguió el segundo doble-doble de su carrera al terminar con 19 puntos y 10 rebotes, incluso el recobro ofensivo y la canasta que envió al partido al tiempo suplementario.

“Creíamos que podíamos ganar”, aseguró Ingram. “Nos preocupamos por nosotros todo el tiempo. Aprendimos del último juego que estábamos forzando tiros y solo tratamos de conseguir el mejor tiro disponible y conectarlo, y luego tratamos de ir a la parte defensiva y frenarlos”.

Vaya si lo hicieron. Los Wizards se quedaron en 99 puntos en 53 minutos, disparando 41.1 por ciento de cancha y 23.1 en triples.

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