Lakers triunfan en casa en la noche de los reencuentros

LOS ÁNGELES – La noche de los reencuentros terminó con el tercer triunfo en casa de los Lakers y su cuarto de la temporada.

Brook Lopez le aplicó la Ley del Ex a los Brooklyn Nets con su mejor producción ofensiva de la temporada y Kyle Kuzma aprovechó su primera noche como titular para consolidarse como uno de los mejores novatos de su clase.

Con una rotación más corta por la lesión de Larry Nance, Jr. y con piernas cansadas tras el regreso de madrugada desde Portland, los laguneros se aseguraron de pegar primero, administrando la renta a lo largo de la segunda mitad. Con excepción de algún sobresalto, el triunfo rara vez corrió peligro pese a una performance desprolija en algunas de las facetas que continúa pregonando Luke Walton.

La clave, sin embargo, estuvo en el tamaño y calidad de la delantera de los Lakers. Lopez lastimó adentro y afuera, encestando seis triples camino a 34 puntos y 10 rebotes. El veterano se vengó así de cierta forma del que había sido su único equipo en la NBA, aprovechándose de un plantel diezmado y carente de centímetros en la parte interior.

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El pivot se convirtió así en el primer jugador de los Lakers en tener un partido de 30 y 10 desde que Kobe Bryant lo hiciera en 2014.

“Ha sido prácticamente el mismo todos los días, pero cuando tienes el nivel de talento que Brook tiene y has estado en la liga tanto tiempo, puedes anticipar a un jugador de ese nivel teniendo un gran partido ante su antiguo equipo”, observó Walton.

Lo de Kuzma fue un poco más sorprendente. En su primer juego como titular en la NBA, el ala-pivot brilló con sus nuevos compañeros de la primera unidad, combinando su puntería exterior con el juego de pies que lo caracteriza.

El oriundo de Flint (Michigan) terminó con 21 puntos y 13 rebotes (mejor marca de su joven carrera), disparando un excelente 8/11 de cancha y 4/4 en la línea de tiros libres. El novato, escogido con una selección adquirida en el canje de Lopez con Brooklyn, lideró además a los Lakers con 38:59 minutos en cancha, en parte debido a los problemas de faltas de Julius Randle.

“Estaba listo para jugar esta noche, e hizo un buen trabajo de darle pelea a la fatiga que tenía y hacer grandes jugadas para nosotros”, señaló Walton.

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La tercera gran actuación fue la de Brandon Ingram. El alero confirmó su gran presente, mostrando una actitud agresiva que se refleja cada vez más seguido en la planilla de estadísticas – y en el resultado final.

El producto de Duke no solo sumó un nuevo doble-doble (18 puntos y 10 rebotes), sino que dejó su marca en defensa y hasta lastimó a menudo con su tiro de media distancia.

“Creo que la delantera hizo un buen trabajo de ser agresiva en ambos lados de la cancha”, resumió Walton. “Hubo buena química ahí, sorprendentemente con el cambio de alineación y tras regresar a las dos de la mañana. No digo que haya sido un juego bonito de ninguna manera, pero creo que hicieron un buen trabajo por ser la segunda noche de un ‘back-to-back’ y tener una nueva alineación debido a la lesión”.

En cuanto al recibimiento del público a D’Angelo Russell – y su duelo personal con Lonzo Ball – esa historia pasó a un segundo plano. El base de los Lakers tuvo otra ficha discreta (seis puntos, cinco rebotes, siete asistencias, dos robos) y disparó 3/15, pero con él en cancha los laguneros terminaron +22.

“Fue agresivo todo el partido y tuvo cero pérdidas”, señaló Walton. “Amo eso y ojalá que lo haga de nuevo el próximo partido. Ya sea que meta o erre tiros, por ahora no me importa. Ya lo descifrará. Es demasiado buen jugador. Así es como lo imaginamos jugar, con ese tipo de ritmo y poniendo ese tipo de presión en las defensas de los equipos”.

En cuanto a lo colectivo, los Lakers abusaron de las faltas (29) y eso envió a los Nets a la línea en 38 ocasiones. Además, las 16 pérdidas fueron convertidas en 26 puntos por los visitantes, algo que les ayudó a suplir en cierta medida su pobre 40.7 por ciento en tiros de cancha.

Por contrapartida, el equipo volvió a mostrarse dominante en la pintura (68 puntos), y los triples volvieron a caer (9/21). La batalla del rebote, si bien era de esperarse dada la situación de los Nets, también ganada fácilmente, 57-43.

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