Ball en duda; Ingram vuelve a la cancha y la conducción

EL SEGUNDO – Una de cal y una de arena.

Los Lakers regresaron a las prácticas el viernes tras tener el día libre el jueves, y lo hicieron con la vuelta de Brandon Ingram y la ausencia de Lonzo Ball.

El armador realizó algunos ejercicios pero continúa limitado por su esguince de tobillo izquierdo sufrido el lunes en STAPLES Center. Por su parte, el alero se recuperó del golpe que sufrió en la cabeza y participó con normalidad de la sesión matutina.

Luke Walton avisó que Ball está “día a día”, y en duda para el partido del domingo ante Sacramento Kings.

“Nos encantaría tenerlo, obviamente, pero si no está listo para jugar, no jugará”, señaló.

Debido a eso, el cuerpo técnico se vio obligado a darle a Ingram algunas tareas en la conducción.

“(Tuvimos) a Brandon ahí hablando en ambos lados (de la cancha) y jugando de armador suplente ya que ‘Zo no pudo jugar”, dijo Walton.

Friday Grind

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El oriundo de Kinston (Carolina del Norte) aceptó el reto.

“Fue bueno, es natural para mí tras haberlo jugado un poco en la secundaria”, dijo. “Trato de estirarme un poco hacia otras posiciones en la cancha”.

El ex Duke aseguró que si bien no es armador, él suele mirar videos de jugadores como Giannis Antetokounmpo.

“Quiero ser versátil”, explicó. “Claramente no es mi posición natural, no es lo que quiero hacer todo el partido, pero me veo dirigiendo algunas jugadas desde la posición de armador”.

Ingram ya cumplió esa posición durante varios pasajes de la temporada pasada, y se llevó algunas valiosas lecciones de esa experiencia.

“Cosas diferentes que puedo hacer para afectar el juego, pasando la bola, anotando, escoger un guardia y utilizar mi envergadura en la posición de armador”, enumeró.

El jugador apuntó que vaticina un equipo esta temporada en el que varios de sus compañeros serán capaces de intercambiar posiciones.

“Creo que con la gente que tenemos en el equipo, con su coeficiente intelectual y la manera que pasan la bola, muchos podrán cambiar de posiciones en la cancha”, dijo. “La manera que ven el juego, creo que cualquiera puede cambiar de posición”.

En cuanto a su estado de salud, Ingram dijo que sintió algunos leves dolores de cabeza en los últimos días, pero que eso quedó en el pasado.

“Me sentí realmente bien”, confesó. “Traté de traer mucha energía y me sentí mucho mejor. Odio sentarme, así que fue bueno estar de vuelta ahí”.

El equipo practicará el sábado por la mañana antes de viajar a Las Vegas, donde se espera para el domingo el debut del pivot Brook Lopez.

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