Rob Pelinka y lo que significaría coronarse en Las Vegas

LAS VEGAS – “Una mentalidad ganadora se desarrolla en los pequeños momentos”.

Rob Pelinka resumió de esa forma lo que significaría para los Lakers ganar la Liga de Verano 2017, un objetivo que quedó al alcance de la mano tras el triunfo agónico del domingo ante Dallas Mavericks.

Lonzo Ball ya había avisado antes de partir desde El Segundo que sus compañeros y él venían a llevarse el trofeo, y sus actuaciones en la cancha no han hecho más que confirmarlo.

Los laguneros jugaron 25 minutos de alto voltaje, disparando un absurdo 69.7 por ciento en tiros de cancha al medio tiempo tras encestar además 10 de sus primeros 13 triples.

El vendaval exterior continuó hasta promediando el tercer cuarto, cuando Ball debió abandonar el partido por una contractura en el gemelo. Al base se le realizó tratamiento a un costado de la banca y luego en el vestuario, pero finalmente no regresaría a la cancha.

Su ausencia cambió el flujo del partido, y los Mavericks – quienes llegaban invictos al cotejo tras 10 victorias seguidas entre las ligas de Orlando y Las Vegas – hilvanaron una furiosa racha que los vio ponerse a un punto en los minutos finales.

No fue hasta que el ingreso de Gabe York – una vez más un héroe silencioso con un aporte clave para los de Jud Buechler – que el equipo pudo asentarse, y un triple de Matt Thomas (su sexto de la noche en siete intentos) terminó apagando el incendio:

El equipo sufrió desatenciones y nervios, y quizás acusó recibo del trajín físico de la seguidilla de partidos con un plantel diezmado por las bajas de Brandon Ingram, PJ Dozier y Josh Hart. Sin embargo, con el pase extra como bandera y sacando energías de un tanque que parecía vacío, los pupilos de Buechler lograron mantenerse a flote.

Figuras sobraron. Kyle Kuzma aportó otros 24 puntos en 5/7 en triples. Ivica Zubac, buscado frecuentemente por sus compañeros, marcó el camino en el primer cuarto y terminó con 12 puntos y siete rebotes. Incluso Travis Wear y Thomas Bryant conectaron triples clave para extender la ventaja en la primera mitad.

Al final no le faltó sufrimiento, pero la veteranía de Vander Blue (17 puntos, seis asistencias y cinco rebotes) fue vital para definir el pleito.

Además, apenas 21 minutos le alcanzaron a Ball para marcar la pauta, repartiendo 10 pases-gol para sumar un nuevo doble-doble. El base lidera la Liga de Verano 2017 con 9.3 por partido, algunas de un grado de dificultad asombroso:

“Estamos en una liga dominada por armadores anotadores”, explicó Pelinka. “Hay algunos muy buenos, pero tener a este chico de 19 años, que está cambiando la manera que los bases juegan, con el pase primero e involucrar a tus compañeros primero, es increíble de ver. Sentimos que la manera que está jugando puede transformar a todo el equipo, y lo estamos viendo aquí en Las Vegas”.

Los Lakers terminaron con 25 asistencias en 34 canastas.

“Es algo infecciosa la manera que se está pasando la bola”, señaló Pelinka. “Cuando escogimos a jugadores en el Draft, o pensamos en firmar jugadores, no queríamos a tipos que frenaran la bola, queríamos a tipos que movieran la bola, y la manera que estamos jugando en Liga de Verano creo que es la manera que nos verán jugar una vez que la temporada regular comience en octubre”.

A un paso del objetivo, el mensaje de Magic Johnson y Pelinka desde su llegada a los Lakers retumba en la memoria interna de cada miembro del plantel.

“Significaría mucho, obviamente, para la Nación Lakers y para nosotros en el vestuario”, confesó Thomas. “Este programa está definitivamente yendo en la dirección correcta, y comienza con ganar campeonatos. Pese a que solo es el verano, construir una cultura ganadora es algo que se transferirá a la temporada”.

A post shared by Los Angeles Lakers (@lakers) on Jul 16, 2017 at 5:35pm PDT

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